Tratamientos

Tratamientos modernos para las várices: guía comparativa

Escleroterapia, espuma ecoguiada, endoláser y flebectomía: cómo funcionan, para quién sirve cada uno y qué esperar de la recuperación.

Dr. Valdivieso realiza un Eco Doppler en la pierna de una paciente

Hace no tantos años, tratar las várices significaba casi siempre una cirugía con hospitalización y varias semanas de recuperación. Hoy el panorama es muy distinto: la mayoría de pacientes puede tratarse de forma ambulatoria, con anestesia local y volviendo a caminar el mismo día.

En esta guía revisamos las principales opciones disponibles, para qué casos sirve cada una y qué puedes esperar de la recuperación.

Antes de elegir: el diagnóstico

El tratamiento correcto depende de qué venas están enfermas y desde dónde se origina el reflujo. Por eso, cualquier plan serio empieza con un Eco Doppler venoso. Tratar solo lo que se ve en la piel, sin corregir la vena que alimenta el problema, es una causa frecuente de que las várices “vuelvan”.

Escleroterapia

Consiste en inyectar dentro de la vena un medicamento esclerosante (por ejemplo, polidocanol) que irrita su pared y hace que se cierre. Con el tiempo, el organismo la reabsorbe.

  • Indicada para: arañitas vasculares (telangiectasias) y venas reticulares.
  • Cómo es: se realiza en el consultorio con agujas muy finas; cada sesión dura unos minutos.
  • Recuperación: retomas tu rutina el mismo día. Suelen necesitarse varias sesiones.
  • Efectos posibles: pequeños moretones, manchas transitorias o, en algunos casos, nuevas arañitas finas alrededor de la zona tratada.

Escleroterapia con espuma ecoguiada

El mismo medicamento se mezcla con aire o gas para formar una microespuma. La espuma desplaza la sangre y permanece más tiempo en contacto con la pared de la vena, lo que la hace más eficaz en venas de mayor calibre. Se aplica bajo guía ecográfica para controlar exactamente dónde va.

  • Indicada para: várices de mayor tamaño, venas perforantes y várices recidivadas en pacientes seleccionados.
  • Ventajas: no requiere incisiones ni quirófano.
  • A tener en cuenta: puede necesitar más de una sesión y el uso de medias de compresión después.

Endoláser

Cuando el origen de las várices es la insuficiencia de la vena safena, las técnicas endovenosas térmicas son hoy el tratamiento de primera línea en las principales guías internacionales, como las de la Sociedad Europea de Cirugía Vascular (ESVS).

Mediante una punción, se introduce un catéter delgado dentro de la vena guiado por ecografía. Luego se aplica la energía del láser (endoláser), que calienta la pared de la vena y la cierra desde adentro. La sangre se redirige de inmediato por venas sanas.

  • Anestesia: local, infiltrada alrededor de la vena (anestesia tumescente).
  • Sin cortes: solo una pequeña punción.
  • Recuperación: se camina desde el primer día y la mayoría retoma el trabajo en pocos días.

Flebectomía ambulatoria

Permite retirar las várices visibles y abultadas mediante microincisiones de pocos milímetros, con anestesia local. Muchas veces se combina con el endoláser de la safena en el mismo procedimiento o en uno posterior. Las cicatrices suelen ser mínimas.

¿Y la cirugía clásica?

La cirugía convencional (ligadura y extracción de la safena o stripping) sigue siendo una opción válida en situaciones concretas, por ejemplo cuando la anatomía no permite técnicas endovenosas. Sin embargo, hoy se utiliza con menos frecuencia porque las técnicas mínimamente invasivas ofrecen resultados comparables con una recuperación más rápida.

Tabla comparativa

TécnicaIdeal paraAnestesiaVuelta a la rutina
EscleroterapiaArañitas y venas reticularesNo requiereMismo día
Espuma ecoguiadaVárices medianas y grandes, recidivasNo requiereMismo día
EndoláserVena safena insuficienteLocalPocos días
FlebectomíaVárices visibles abultadasLocalPocos días

¿Cuál es el mejor para mí?

El “mejor tratamiento” es el que corrige la causa de tus várices. Con frecuencia, el plan combina técnicas: por ejemplo, cerrar la safena insuficiente, retirar las várices visibles y completar con escleroterapia para las arañitas.

En resumen: un buen resultado depende de tres cosas: un diagnóstico preciso con Eco Doppler, la elección de la técnica adecuada y el seguimiento después del tratamiento.

Dr. Ricardo Valdivieso Paredes
Dr. Ricardo Valdivieso Paredes

Cirujano de Tórax y Cardiovascular (CMP 14158 · RNE 4646). Durante 40 años formó parte del Hospital Nacional Edgardo Rebagliati Martins, donde fue Jefe del Servicio de Cirugía de Corazón. Hoy atiende en su consultorio de Santiago de Surco várices y otras enfermedades de las venas y arterias de las piernas.

Este artículo tiene fines informativos y no reemplaza una consulta médica. Cada caso debe ser evaluado de forma individual por un especialista.

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